{"id":4924,"date":"2026-09-09T22:58:19","date_gmt":"2026-09-09T20:58:19","guid":{"rendered":"https:\/\/diariolademocracia.com\/?p=4924"},"modified":"2026-09-09T22:58:20","modified_gmt":"2026-09-09T20:58:20","slug":"cuando-el-miedo-entra-al-colegio-la-extorsion-ya-amenaza-las-aulas-de-lima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariolademocracia.com\/?p=4924","title":{"rendered":"Cuando el miedo entra al colegio: la extorsi\u00f3n ya amenaza las aulas de Lima"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Alfredo Rossell | Cr\u00f3nica period\u00edstica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un momento en que una ciudad comprende que la inseguridad ha cruzado una frontera. Ya no se trata \u00fanicamente del comerciante que recibe una llamada intimidatoria, del transportista obligado a pagar una cuota criminal o del peque\u00f1o empresario que vive con miedo de denunciar. Ahora, <strong>el temor llega hasta las puertas de los colegios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La imagen resulta estremecedora: un mensaje escrito a mano, con amenazas dirigidas contra una instituci\u00f3n educativa. En medio de las l\u00edneas aparecen referencias a nuevos encargados, advertencias y expresiones que revelan la intenci\u00f3n de generar miedo. Un papel aparentemente sencillo, pero capaz de paralizar toda una comunidad educativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso es precisamente lo que ocurri\u00f3 en <strong>Comas, en Lima Norte<\/strong>, donde un colegio decidi\u00f3 suspender las clases presenciales despu\u00e9s de recibir un mensaje de amenaza. La noticia, difundida en televisi\u00f3n, muestra hasta d\u00f3nde puede llegar el avance de las organizaciones dedicadas a la extorsi\u00f3n: <strong>el miedo termin\u00f3 entrando al lugar donde deber\u00edan reinar los cuadernos, las mochilas, las voces de los ni\u00f1os y el aprendizaje<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Colegios convertidos en territorio del miedo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La decisi\u00f3n de suspender las clases no es menor. Detr\u00e1s de ella est\u00e1n los padres que deben preguntarse si sus hijos estar\u00e1n seguros al cruzar la puerta del colegio; los profesores que tienen que acudir a trabajar bajo una amenaza; los directivos y trabajadores administrativos que tambi\u00e9n pueden convertirse en objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La suspensi\u00f3n de actividades aparece entonces como una medida de protecci\u00f3n frente a un riesgo que no deber\u00eda existir dentro de una instituci\u00f3n educativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero sus consecuencias van mucho m\u00e1s all\u00e1 de un d\u00eda sin clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada jornada suspendida afecta el proceso educativo de cientos de estudiantes y altera la vida de sus familias. <strong>La extorsi\u00f3n no solamente pretende obtener dinero: tambi\u00e9n busca controlar mediante el miedo.<\/strong> Y cuando ese miedo consigue que una escuela cierre sus puertas, el problema deja de ser exclusivamente policial y se convierte en una amenaza directa contra derechos fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El derecho a la educaci\u00f3n y el derecho a la integridad personal quedan enfrentados a una realidad que ninguna familia deber\u00eda tener que aceptar como normal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De los transportistas a las escuelas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los \u00faltimos a\u00f1os, la extorsi\u00f3n ha sido asociada especialmente con determinados sectores econ\u00f3micos. Transportistas, comerciantes, empresarios y trabajadores han denunciado amenazas, cobros y ataques.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ahora aparece una se\u00f1al todav\u00eda m\u00e1s preocupante: <strong>las bandas criminales parecen no reconocer l\u00edmites cuando buscan intimidar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El colegio deja de ser visto como un espacio protegido y pasa a convertirse en otro escenario para ejercer presi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 puede ser m\u00e1s grave que un padre tenga miedo de enviar a su hijo a estudiar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 puede ser m\u00e1s preocupante que un docente dude en acudir a su centro de trabajo por temor a convertirse en v\u00edctima?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta de las autoridades no puede limitarse a pedir tranquilidad. <strong>La ciudadan\u00eda necesita seguridad efectiva.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El desaf\u00edo para el nuevo Gobierno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este escenario, el Gobierno de <strong>Keiko Fujimori<\/strong>, en sus primeros d\u00edas de gesti\u00f3n, enfrenta una de sus pruebas m\u00e1s importantes: demostrar que la seguridad ciudadana puede traducirse en resultados concretos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciudadan\u00eda no necesita \u00fanicamente discursos, conferencias de prensa o anuncios televisivos. Necesita conocer <strong>cifras reales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1nto ha aumentado o disminuido la extorsi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ntas denuncias se reciben?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ntas investigaciones terminan con la identificaci\u00f3n y captura de los responsables?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ntas bandas criminales han sido desarticuladas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1l es la estrategia para proteger a colegios, docentes, estudiantes y familias?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son preguntas que requieren respuestas claras y medibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque en seguridad ciudadana las palabras tienen un l\u00edmite: <strong>los resultados son los que finalmente hablan<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La escuela no puede cerrar por miedo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un colegio deber\u00eda ser uno de los lugares m\u00e1s seguros de una comunidad. All\u00ed un ni\u00f1o aprende a leer, una adolescente construye sus sue\u00f1os y un profesor cumple con una de las tareas m\u00e1s importantes de una sociedad: educar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que una instituci\u00f3n educativa tenga que suspender sus clases por amenazas de extorsionadores deber\u00eda encender todas las alarmas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No estamos frente a un simple mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos frente a <strong>una se\u00f1al de que el crimen organizado intenta ocupar espacios que pertenecen al Estado y a la ciudadan\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy es un colegio de Comas. Ma\u00f1ana podr\u00eda ser otra instituci\u00f3n, otro distrito, otra comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, la lucha contra la extorsi\u00f3n no puede esperar. Las autoridades tienen la obligaci\u00f3n de proteger a quienes estudian, ense\u00f1an y trabajan en los colegios, pero tambi\u00e9n de recuperar algo que el crimen pretende arrebatarle a la sociedad: <strong>la tranquilidad de vivir sin miedo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque cuando un ni\u00f1o deja de entrar a su aula por culpa de una amenaza criminal, <strong>no solamente se cierra una puerta de colegio. Se est\u00e1 cerrando, aunque sea temporalmente, una puerta al futuro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Alfredo Rossell<\/strong><br><em>Cr\u00f3nica | Diario La Democracia<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alfredo Rossell | Cr\u00f3nica period\u00edstica Hay un momento en que una ciudad comprende que la inseguridad ha cruzado una frontera. 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