El triunfo de Milei en las legislativas argentinas: cómo superó la crisis, los escándalos y cuál fue el rol de Trump
El presidente argentino Javier Milei parece haber desafiado las leyes de la gravedad política tras obtener un contundente triunfo en las elecciones legislativas del domingo.

Los candidatos de La Libertad Avanza, su partido ultraliberal, alcanzaron casi el 41% de los votos, consolidándose como la fuerza más votada del país. De acuerdo con los resultados oficiales, el oficialismo ampliará significativamente su bancada en el Congreso a partir de diciembre, cuando se renueve la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.
Aunque Milei seguirá sin mayoría propia, su gobierno contará con un margen político más amplio para defender su agenda de reformas. “Hoy pasamos un punto de inflexión. Hoy comienza la construcción de una Argentina grande”, declaró el mandatario durante su discurso postelectoral, reafirmando su compromiso con el rumbo económico liberal.

Un triunfo en medio de la crisis
El resultado sorprendió a muchos, ya que se produce tras meses de ajuste fiscal, inflación y escándalos políticos. El gobierno de Milei aplicó un severo plan de austeridad que, en principio, parecía erosionar su base social. Además, el oficialismo enfrentó polémicas como la promoción de criptomonedas vinculadas al presidente y la renuncia de un candidato acusado de nexos con el narcotráfico.

Sin embargo, La Libertad Avanza logró imponerse incluso en la provincia de Buenos Aires, bastión histórico del peronismo, donde en las elecciones locales de septiembre el oficialismo había perdido por 13 puntos.
Del desconocido economista al líder reformista
Cuando Milei llegó al poder en 2023, lo hizo como un outsider de la política. Hasta poco antes era un economista mediático, sin estructura partidaria, que prometía un drástico recorte del gasto público y el fin de la “casta” política.

Su mensaje caló especialmente entre los jóvenes, en un contexto de profunda crisis económica —la tercera desde el retorno de la democracia en 1983— con dos de cada cinco argentinos en la pobreza.

A casi dos años de gestión, su administración exhibe algunos resultados:
- La inflación mensual cayó del 25% en diciembre de 2023 al 2% actual.
- La pobreza se redujo en 10 puntos porcentuales.
- Y en 2024, Argentina logró su primer superávit fiscal en más de una década.
Sin embargo, estos avances vinieron acompañados de una fuerte caída del poder adquisitivo y del estancamiento económico, factores que generaron tensiones sociales.
Pese a ello, analistas coinciden en que la población respaldó el rumbo reformista. “La gente decidió mantener el crédito abierto al cambio de enfoque económico”, afirma Orlando D’Adamo, experto en comportamiento político. Según él, la oposición se equivocó al apostar por “rostros conocidos” y no ofrecer una alternativa real, lo que permitió a Milei mantener su imagen antisistema incluso desde el gobierno.

La politóloga Lara Goyburu, directora de Management & Fit, sostiene que el voto joven fue decisivo: “La mitad del electorado tiene menos de 39 años y creció escuchando a sus padres quejarse de la política tradicional. Muchos prefieren la incertidumbre del futuro antes que volver al pasado”.
El efecto Trump y el apoyo internacional
El oficialismo celebró también su expansión legislativa: 101 diputados (antes 37) y 20 senadores (antes 6), asegurando la posibilidad de bloquear leyes adversas y negociar con fuerzas regionales.
Milei destacó victorias clave en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fe, y una alianza en la Ciudad de Buenos Aires con el PRO del expresidente Mauricio Macri.
Pero otro factor llamó la atención: el respaldo de Estados Unidos y Donald Trump, quien habría facilitado una línea de swap por US$20.000 millones y la compra de pesos argentinos por parte del Tesoro estadounidense. Estas medidas ayudaron a estabilizar el dólar y evitar una devaluación mayor antes de los comicios.
Trump incluso condicionó públicamente ese apoyo a un triunfo electoral de Milei, lo que generó críticas de la oposición. El gobernador bonaerense Axel Kicillof advirtió: “Ni el gobierno norteamericano ni JP Morgan son beneficencias; si vinieron a la Argentina, es por sus intereses”.
Aun así, los analistas coinciden en que la influencia de Trump no fue determinante en el voto, aunque sí aportó certidumbre financiera en momentos críticos.
Un gobierno fortalecido, pero sin cheques en blanco
El resultado consolida a Milei como uno de los líderes más influyentes de la nueva derecha latinoamericana, pero también lo obliga a moderar su discurso y tender puentes en el Congreso.
Como señaló la politóloga Goyburu, “una parte importante del electorado no votó por Milei, sino por la esperanza de un cambio que todavía está en construcción”.
La Argentina, una vez más, parece moverse entre la apuesta por la disrupción y el riesgo del desencanto, mientras su presidente celebra una victoria que —como su llegada al poder— pocos creyeron posible.
✉️ Alfredo Rosell G.



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