Caos en los alrededores del Estadio Nacional: Shakira brilló, pero la Policía generó momentos de pánico
La tercera y última presentación de Shakira en el Estadio Nacional, celebrada anoche, volvió a confirmar el enorme cariño del público peruano hacia la artista colombiana. Con entradas agotadas en sus tres fechas y un repertorio lleno de clásicos como “La Loba”, la cantante agradeció emocionada la masiva acogida, destacando la “gran calidez” del Perú, país que considera especial en su carrera.
Sin embargo, lo que debió ser una jornada de celebración musical quedó empañada por el polémico accionar de un grupo de efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP), cuya conducta generó tensión, miedo e incluso accidentes entre los miles de asistentes y personas que se encontraban alrededor del recinto deportivo.

Un operativo desproporcionado que generó caos
Según múltiples testigos, la Policía inició un operativo abrupto y agresivo en las inmediaciones del estadio, utilizando sirenas, alarmas y empujones sin justificación aparente. La intervención se dio cuando decenas de familias, adultos mayores, mujeres embarazadas y niños disfrutaban tranquilamente en la vía pública, comiendo, conversando y escuchando desde afuera la música del concierto, que se oía claramente en todo el perímetro del Estadio Nacional.
El avance policial desde la zona de la Tribuna Norte hacia Occidente provocó una estampida espontánea, pues los agentes empezaron a empujar y a amenazar con sus instrumentos de servicio a quienes se encontraban en la vía pública —espacio que, según los asistentes, estaba completamente libre y permitido para el tránsito.
Personas heridas y una casi tragedia
Producto del desorden, varias personas resultaron lesionadas. Entre ellas, un adulto mayor que cayó al suelo y fue pisado accidentalmente por el tumulto que intentaba ponerse a salvo. También se reportaron adultos mayores mareados, menores de edad golpeados por la presión de la multitud y madres gestantes arrinconadas contra las paredes, incapaces de moverse por el miedo y la fuerza de la intervención.
Testigos calificaron la conducta policial como “abusiva”, “matonesca” y “totalmente desproporcionada”. Muchos expresaron su indignación señalando que ese nivel de fuerza debería emplearse contra delincuentes, extorsionadores y bandas criminales, y no contra familias que simplemente disfrutaban del ambiente festivo de un concierto internacional.
Preocupación por la imagen del país ante la prensa extranjera
Periodistas de medios colombianos, argentinos y chilenos —presentes para cubrir la gira de Shakira— registraron la escena, mostrando al mundo una imagen negativa del desempeño policial en eventos de carácter masivo.
Asistentes lamentaron que un espectáculo de nivel internacional terminara asociado a incidentes que pudieron convertirse en una tragedia con múltiples víctimas.
Exigen responsabilidad institucional
Ante lo ocurrido, diversos ciudadanos hicieron un llamado al Ministerio del Interior y al presidente José Jerí para que se abra un proceso administrativo sancionador contra el oficial responsable del operativo y se actúe a través del órgano de control interno de la PNP.
Los afectados señalaron que las órdenes dadas a los efectivos no fueron acordes al contexto: no se trataba de un evento de riesgo, ni de un partido de fútbol con antecedentes de violencia, sino de un concierto que congregó a familias enteras.
Una noche de contrastes
Mientras Shakira se retiraba agradeciendo al Perú por su inmenso cariño, en los exteriores se vivía un clima de frustración, temor e indignación. La música y la alegría que llenaron el Estadio Nacional fueron opacadas por un operativo policial que dejó heridas físicas y emocionales, y que abre un debate urgente sobre el manejo de la seguridad ciudadana en eventos masivos.



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