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Investigaciones en España apuntan a un fallo en la vía como causa del choque de trenes en Adamuz

España continúa conmocionada tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, donde el descarrilamiento de un tren IRYO terminó provocando un choque con un convoy Alvia que circulaba por la vía contigua. Mientras los equipos de emergencia lograron poner a salvo a varios heridos, en las últimas horas se confirmó también el fallecimiento de una persona, lo que eleva la gravedad del siniestro.

IMG_2329-1024x564 Investigaciones en España apuntan a un fallo en la vía como causa del choque de trenes en Adamuz

Las primeras investigaciones apuntan a que la causa principal del accidente podría haber sido un fallo en la vía, concretamente una rotura producida por un defecto en la soldadura del carril. Según las hipótesis iniciales, este error estructural se habría producido antes del cambio de entrada en el tramo de Adamuz, provocando el descarrilamiento del tren IRYO y el posterior impacto con el Alvia.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el suceso como “muy extraño” y subrayó que tanto el material rodante como la infraestructura se encontraban en óptimas condiciones. Puente recordó que el tren IRYO es prácticamente nuevo, con menos de cuatro años de antigüedad, y que la vía había sido completamente renovada, con una inversión que supera los 700 millones de euros, cuyas obras concluyeron en mayo de 2025.

Desde las primeras horas del lunes 19 de enero, decenas de agentes de la Guardia Civil trabajan intensamente en la zona del accidente. Con la llegada de la luz del día, los efectivos se desplegaron en el área cero para recopilar pruebas, analizar cada tramo de la vía y reconstruir minuto a minuto lo ocurrido. Los especialistas en criminalística tomaron fotografías, realizaron mediciones y levantaron actas técnicas que servirán para la elaboración de los informes finales.

La labor de inspección ha resultado especialmente compleja debido al estado de los vagones. Algunos se encuentran reducidos a un amasijo de hierro, lo que imposibilita el acceso a su interior. En otros casos, ha sido necesario romper las ventanas para poder ingresar, una tarea que se realiza con extremo cuidado y de forma minuciosa, tanto en los trenes como en la infraestructura ferroviaria.

Aún permanecen fuera de las vías varios vagones del IRYO, mientras que, a varios metros de distancia, se observa el Alvia gravemente destrozado, una separación que evidencia la violencia del impacto. Las autoridades han señalado que será clave retirar los restos con maquinaria pesada para completar la inspección ocular y determinar con precisión el origen del fallo.

La investigación sigue abierta y no se descarta ninguna hipótesis. El objetivo ahora es esclarecer responsabilidades y garantizar que un accidente de esta magnitud no vuelva a repetirse en la red ferroviaria española.

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