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Luis Advíncula habría sido agredido por la barra de Alianza Lima en medio de grave crisis institucional

Una jornada de alta tensión se vivió este martes en el estadio Alejandro Villanueva, Matute, luego de que integrantes del Comando Sur, la barra radical de Alianza Lima, ingresaran al recinto para increpar al plantel profesional por la grave denuncia internacional que involucra a tres futbolistas del club en un presunto caso de abuso sexual ocurrido en Uruguay.

El hecho, que se encuentra en investigación judicial y bajo el principio de presunción de inocencia, ha generado una profunda indignación en la hinchada blanquiazul, especialmente por el impacto que la acusación ha tenido en la imagen del club a nivel nacional e internacional, justo cuando el equipo se encuentra en pleno proceso de pretemporada.

Reclamos, tensión y presuntos actos de violencia

Según versiones difundidas desde el interior del club y mensajes reenviados en redes sociales, el encuentro entre el Comando Sur y los jugadores fue extremadamente tenso y habría derivado en agresiones físicas. Los hinchas exigieron explicaciones al plantel por la denuncia que señala a Sergio Peña, Miguel Trauco y Carlos Zambrano como presuntos implicados en un caso de abuso sexual contra una joven en Montevideo.

De acuerdo con los testimonios que circulan, Paolo Guerrero habría intentado defender a su sobrino, Sergio Peña, lo que provocó una reacción violenta por parte de algunos barristas, recibiendo un golpe. En medio del caos, Luis Advíncula, ex Sporting Cristal y uno de los referentes del plantel, también habría intervenido y, según estas versiones, fue derribado al suelo y pateado.

“Cuando los jugadores salieron a hablar a la cancha, la gente se fue directo contra Paolo. Advíncula quiso defenderlo y lo mandaron al piso”, señalan los mensajes difundidos. Asimismo, se indica que los futbolistas extranjeros no habrían sido agredidos durante el altercado.

Advíncula, en el centro de la polémica

El caso de Luis Advíncula genera especial impacto. El lateral, con pasado en Sporting Cristal y una extensa trayectoria internacional, habría sido víctima directa de la violencia, situación que —según fuentes cercanas— podría provocar una ruptura definitiva entre el jugador y el club, profundizando aún más la crisis interna en Alianza Lima.

Este episodio recuerda otros antecedentes recientes en el fútbol peruano y sudamericano, donde la presión de las barras bravas ha cruzado límites preocupantes, afectando la integridad física de los futbolistas y el normal desarrollo institucional de los clubes.

Un club golpeado dentro y fuera de la cancha

Mientras la Justicia argentina y uruguaya avanzan en la investigación del presunto delito —de extrema gravedad—, Alianza Lima enfrenta uno de los momentos más delicados de los últimos años. La combinación de una denuncia internacional sensible y hechos de violencia interna ha dejado al club en el centro de la tormenta.

Por ahora, no existe un pronunciamiento oficial del club ni de los jugadores involucrados. El caso sigue abierto y será la Justicia la encargada de determinar responsabilidades. Entretanto, la preocupación crece entre hinchas y dirigentes, no solo por lo deportivo, sino por el profundo daño institucional que estos hechos podrían dejar.

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