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Crisis energética genera malestar social en Lima: choferes y amas de casa cuestionan al Gobierno

La creciente crisis energética que atraviesa el país ha comenzado a sentirse con fuerza en las calles y en los hogares de Lima y Callao. Conductores del transporte público y amas de casa expresaron su malestar por el impacto que la escasez de gas natural y el incremento de los combustibles está provocando en la economía cotidiana, señalando directamente al Gobierno por lo que consideran una falta de capacidad para resolver el problema.

En medio de la emergencia, el primer ministro Denis Miralles anunció una serie de medidas para enfrentar la coyuntura, entre ellas el retorno temporal del teletrabajo en el sector público en Lima y Callao, así como la implementación de clases virtuales en colegios, institutos y universidades. Estas disposiciones buscan reducir la movilidad urbana y mitigar el impacto del desabastecimiento energético.

El Ejecutivo también exhortó al sector privado a adoptar modalidades de trabajo remoto durante el mismo periodo y dispuso el adelanto de vacaciones en algunas industrias afectadas. Según lo indicado por las autoridades, las clases remotas se aplicarían durante una semana mientras se evalúa la evolución de la crisis.

Asimismo, el Gobierno anunció un subsidio de 120 soles para taxistas que hayan convertido sus vehículos a gas natural vehicular (GNV). El beneficio, de acuerdo con el Ministerio de Economía, pretende aliviar los costos que enfrentan miles de conductores ante la subida de los precios de los combustibles.

Paralelamente, se informó que el vale del Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) se incrementará de forma temporal de 20 a 30 soles, con el objetivo de beneficiar aproximadamente a 1.3 millones de familias de bajos recursos.

Sin embargo, desde el sector empresarial advierten que la solución al problema no será inmediata. Un directivo de la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP) señaló que la reparación del ducto de gas afectado podría tardar al menos 14 días, plazo tras el cual se normalizaría el suministro.

Las medidas gubernamentales también han generado críticas desde gremios empresariales. La Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) y la Cámara de Comercio de Lima cuestionaron el retorno de las clases virtuales y el teletrabajo, argumentando que estas disposiciones podrían frenar la actividad económica en un momento delicado.

En las calles, el malestar ciudadano es evidente. Conductores de taxi y transporte público denuncian que el alza de combustibles reduce sus ingresos diarios, mientras que madres de familia señalan que el encarecimiento del transporte y otros servicios complica aún más el presupuesto del hogar.

La crisis energética vuelve así a poner en debate la capacidad del Estado para responder a emergencias en el sector energético y garantizar la estabilidad del suministro en uno de los momentos más sensibles para la economía nacional. Mientras tanto, la población espera soluciones rápidas que permitan recuperar la normalidad en las próximas semanas.

✉️ Alfredo Rosell G.

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