TRES AÑOS DESPUÉS DEL 7 DE OCTUBRE: LA HUMANIDAD FRENTE A UNA HERIDA QUE AÚN NO CICATRIZA
Por Alfredo Rosell G . | Periodista internacional – Diario La Democracia
7 de octubre de 2026
INTERNACIONAL | DERECHOS HUMANOS
Tres años han transcurrido desde aquel 7 de octubre de 2023 que estremeció al mundo. Tres años desde que el ataque liderado por Hamás contra Israel dejó una profunda herida en la historia reciente de Medio Oriente y en la conciencia de la humanidad.
Aquel día comenzó con una intensa oleada de cohetes lanzados desde la Franja de Gaza y continuó con una incursión de combatientes de Hamás por tierra, mar y aire. Comunidades israelíes fueron atacadas y cientos de personas murieron, entre ellas civiles, mientras otras fueron tomadas como rehenes. Familias enteras quedaron marcadas para siempre por la pérdida, el miedo y la incertidumbre.
No existen palabras suficientes para describir el dolor de quienes perdieron a un padre, una madre, un hijo, una hija, un hermano o un ser querido.
Pero tres años después, la pregunta que debe hacerse la humanidad es mucho más profunda: ¿cuántas vidas más tendrán que perderse para que comprendamos que ninguna causa política, religiosa o militar puede justificar el sufrimiento deliberado de la población civil?
UNA TRAGEDIA QUE NO TERMINÓ AQUEL 7 DE OCTUBRE
La respuesta militar de Israel desencadenó una guerra devastadora en Gaza. Miles de palestinos murieron y enormes sectores de la Franja quedaron destruidos. Niños, mujeres, hombres y familias enteras han sufrido las consecuencias de una guerra que ha convertido hospitales, escuelas, viviendas y espacios destinados a la vida cotidiana en escenarios de destrucción y desplazamiento.
La población civil palestina ha enfrentado una crisis humanitaria de enormes proporciones, con graves dificultades para acceder a alimentos, agua, atención médica, vivienda y otros servicios esenciales.
Al mismo tiempo, el dolor de las familias israelíes que perdieron a sus seres queridos y de quienes sufrieron secuestros y ataques tampoco puede ser relativizado.
La vida de un niño israelí vale exactamente lo mismo que la vida de un niño palestino.
Ese debería ser el punto de partida de cualquier debate sobre el futuro de Medio Oriente.
TRES AÑOS DESPUÉS, UNA PAZ TODAVÍA FRÁGIL
A octubre de 2026, el conflicto permanece en una situación extremadamente frágil. Los acuerdos alcanzados desde 2025 permitieron avances importantes, entre ellos la liberación de rehenes y el intercambio de prisioneros, pero los principales obstáculos para una solución definitiva continúan presentes.
La situación territorial sigue siendo compleja. Las fuerzas israelíes mantienen una importante presencia y control sobre amplias zonas de Gaza, mientras Hamás conserva capacidad operacional en otros sectores.
El desarme de Hamás y la retirada de las fuerzas israelíes continúan siendo algunos de los puntos más difíciles de las negociaciones.
La reconstrucción de Gaza también permanece condicionada por las disputas sobre seguridad, gobernanza y desarme. Mientras tanto, millones de personas necesitan recuperar algo tan elemental como el derecho a vivir dignamente.
EL DOLOR NO TIENE NACIONALIDAD
En medio de las declaraciones políticas, las estrategias militares y las negociaciones diplomáticas, existe una realidad que no puede ser olvidada: las víctimas tienen rostro, nombre y familia.
Son madres que esperan a sus hijos.
Son padres que ya no volverán a abrazar a sus pequeños.
Son niños que crecieron entre sirenas, bombardeos, desplazamientos y miedo.
Son familias que perdieron sus hogares y personas que todavía esperan respuestas sobre sus seres queridos.
Por eso, hablar únicamente de territorios, fronteras, armas y posiciones políticas resulta insuficiente.
La verdadera dimensión de esta tragedia se encuentra en las vidas humanas que se han perdido.
EL DERECHO INTERNACIONAL Y EL VALOR DE LA VIDA
La comunidad internacional tiene la responsabilidad de exigir que todas las partes respeten el derecho internacional humanitario y protejan a la población civil.
El asesinato deliberado de civiles, la toma de rehenes y los ataques indiscriminados deben ser rechazados sin importar quién los cometa.
Del mismo modo, cualquier operación militar debe respetar las normas destinadas a proteger a la población civil, los hospitales y la infraestructura indispensable para la supervivencia.
Hablar de derechos humanos no puede significar defender solamente a quienes pertenecen a un determinado pueblo.
Los derechos humanos son universales o dejan de ser derechos humanos.
¿CUÁNDO TERMINARÁ EL CICLO?
Tres años después del 7 de octubre, Medio Oriente sigue enfrentando una pregunta que la política internacional no ha podido responder:
¿Cómo construir una paz que no sea simplemente una pausa entre dos guerras?
La respuesta necesariamente tendrá que pasar por la protección de los civiles, la liberación y atención de las víctimas, la reconstrucción, la justicia, la seguridad para todos y una solución política capaz de garantizar derechos y dignidad tanto para israelíes como para palestinos.
La historia juzgará a nuestra generación por lo que hizo frente a esta tragedia.
No podemos permitir que los niños de Gaza sean solamente cifras.
No podemos permitir que las víctimas israelíes sean solamente estadísticas.
No podemos acostumbrarnos a las imágenes de destrucción.
No podemos convertir el sufrimiento humano en una discusión partidista.
Y tampoco podemos permanecer indiferentes.
UNA REFLEXIÓN DESDE LA DEMOCRACIA
En Diario La Democracia, creemos que recordar el 7 de octubre no debe significar alimentar el odio, sino recordar el precio que la humanidad paga cuando la violencia se convierte en respuesta permanente.
Tres años después, las heridas continúan abiertas.
Israel tiene derecho a vivir en seguridad.
El pueblo palestino tiene derecho a vivir con dignidad.
Los niños tienen derecho a crecer sin miedo.
Los enfermos tienen derecho a recibir atención médica.
Las familias tienen derecho a volver a sus hogares.
Y toda persona tiene derecho a vivir.
La paz no puede construirse sobre cementerios.
La humanidad debe aprender de sus tragedias. Porque si después de tanta muerte todavía somos incapaces de defender la vida, entonces el fracaso no será solamente de los gobiernos o de los ejércitos: será también un fracaso de nuestra propia humanidad.
Alfredo Rossell
Periodista internacional
Diario La Democracia
Un diario que informa al Perú y al mundo.



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