PERÚ SE SUMA A LA TENDENCIA MUNDIAL DE RESTRINGIR EL USO DE CELULARES EN LAS ESCUELAS
La Ley N.° 32385 busca mejorar la concentración y el rendimiento académico de los estudiantes, siguiendo experiencias exitosas implementadas en Europa
Por Alfredo Rosell G.
Periodísta de Diario La Democracia
La promulgación de la Ley N.° 32385 marca un cambio trascendental en el sistema educativo peruano. La norma establece restricciones al uso de teléfonos celulares dentro de las instituciones educativas de educación básica, tanto públicas como privadas, con el propósito de mejorar la concentración de los estudiantes, fortalecer el aprendizaje y reducir los efectos negativos asociados al uso excesivo de dispositivos móviles.

La legislación peruana se suma a una tendencia internacional que ha ganado fuerza en los últimos años. Diversos países europeos han adoptado medidas similares para enfrentar problemas relacionados con la distracción en las aulas, el ciberacoso, la dependencia tecnológica y el deterioro de la salud mental de niños y adolescentes.
EUROPA MARCA EL CAMINO
Las restricciones al uso de teléfonos móviles en las escuelas ya forman parte de las políticas educativas de numerosos países europeos.
En los Países Bajos, desde enero de 2024 se prohibió oficialmente el uso de teléfonos inteligentes, tabletas y relojes inteligentes en las aulas. La medida fue impulsada mediante un acuerdo nacional entre el gobierno, las escuelas, los padres de familia y los docentes, evitando así un largo proceso legislativo.

Bajo el lema “Telefoon thuis of in de kluis” (“Teléfono en casa o en la taquilla”), los estudiantes deben guardar sus dispositivos antes de ingresar a los centros educativos.
En Alemania, las regulaciones varían según cada estado federado. Baviera, por ejemplo, prohíbe el uso de teléfonos celulares en las escuelas primarias y restringe severamente su utilización en los niveles secundarios.
Bélgica también ha implementado prohibiciones totales durante la jornada escolar en cientos de instituciones educativas, una política que comparte con países como Francia, Italia y Suecia.
Estas medidas tienen un objetivo común: recuperar la atención de los estudiantes, mejorar el ambiente escolar y promover una convivencia más saludable.

LOS RESULTADOS EN PAÍSES BAJOS
Dos años después de la implementación de la prohibición, los resultados obtenidos en los Países Bajos son observados con atención por gobiernos y especialistas en educación de todo el mundo.
En el instituto Cygnus Gymnasium de Ámsterdam, un cartel amarillo fluorescente recibe diariamente a los estudiantes con un mensaje claro: “Atención: a partir de este momento, el teléfono debe estar en la taquilla”.
Lo que inicialmente generó resistencia entre algunos alumnos terminó siendo aceptado como parte de la rutina escolar.
“Ahora estamos más presentes. Durante el recreo nadie está pendiente del celular”, comentan estudiantes del centro educativo.
La profesora Ida Peters asegura que la diferencia es evidente.

“Como docente siempre intentas captar la atención de los alumnos. Ahora que los teléfonos están menos presentes, la concentración ha mejorado notablemente”, explica.
Según la educadora, la eliminación de los dispositivos también ha reducido la ansiedad social y los conflictos relacionados con fotografías o publicaciones en redes sociales.
“Los estudiantes están más relajados porque no tienen que preocuparse por ser fotografiados o expuestos en internet durante la jornada escolar”, sostiene.
DATOS QUE RESPALDAN LA MEDIDA
Los primeros estudios oficiales confirman las percepciones de docentes y estudiantes.
Una investigación realizada en 317 escuelas secundarias neerlandesas reveló que aproximadamente el 75% de las instituciones reportó una mejora significativa en la concentración de los alumnos.
Asimismo, cerca del 66% informó una mejora en el clima social dentro de las escuelas, mientras que alrededor de un tercio observó avances en el rendimiento académico.
Otras investigaciones también indican una reducción de los casos de acoso escolar vinculados al uso de redes sociales y teléfonos inteligentes durante el horario lectivo.
Los especialistas consideran que la disminución de las distracciones digitales permite que los estudiantes desarrollen una mayor capacidad de atención y fortalezcan sus relaciones interpersonales.
UNA TENDENCIA GLOBAL
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) señala que al menos el 58% de los sistemas educativos del mundo ya ha implementado algún tipo de restricción al uso de teléfonos celulares en las escuelas.
Entre los países que recientemente se han sumado a esta tendencia figuran Bolivia, Costa Rica, Croacia, Georgia, Maldivas y Malta.
Según la organización, la creciente preocupación por la pérdida de atención en las aulas, el incremento del ciberacoso y la influencia cada vez mayor de los entornos digitales sobre niños y adolescentes han impulsado la adopción de estas medidas.
EL DEBATE AHORA SE CENTRA EN LAS REDES SOCIALES
Tras los resultados obtenidos con la prohibición de los teléfonos móviles en las escuelas, el debate en los Países Bajos ha evolucionado hacia una nueva etapa: limitar el acceso de los menores a las redes sociales.
El gobierno neerlandés recomienda actualmente que los menores de 15 años no utilicen plataformas como Instagram, TikTok o Snapchat y promueve la creación de una edad mínima obligatoria de 15 años para toda la Unión Europea.
La propuesta incluye sistemas de verificación de edad y se fundamenta en la creciente evidencia científica sobre los efectos negativos del uso excesivo de redes sociales en la salud mental de los jóvenes.
Una encuesta realizada por UNICEF entre más de mil niños y adolescentes neerlandeses reveló que el 69% apoya restricciones para menores de edad en las redes sociales.
Incluso el 28% considera que estas plataformas deberían estar completamente prohibidas para menores de 12 años.
Otra investigación de la firma Newcom mostró que el 60% de los jóvenes entre 16 y 28 años respalda la implementación de límites de edad para el acceso a las redes sociales, una cifra considerablemente superior a la registrada el año anterior.
SEGURIDAD TECNOLÓGICA Y CONTROL DE RADIACIÓN
Las políticas europeas no se limitan únicamente al ámbito educativo.
En 2023, Francia suspendió temporalmente la comercialización del iPhone 12 al detectar niveles de absorción de radiofrecuencia superiores a los permitidos por la normativa comunitaria.
La medida fue posteriormente respaldada por la Unión Europea y obligó a Apple a implementar actualizaciones de software para adecuar el dispositivo a los estándares de seguridad establecidos.
No obstante, las autoridades europeas aclararon que estas decisiones no implican una prohibición de las redes celulares, sino mecanismos de control para garantizar la seguridad tecnológica de los usuarios.
¿PODRÁ EL PERÚ OBTENER RESULTADOS SIMILARES?
La experiencia internacional sugiere que la reducción del uso de teléfonos móviles en los centros educativos puede generar beneficios concretos en la atención, la convivencia escolar y el rendimiento académico.
La nueva Ley N.° 32385 coloca al Perú dentro de una corriente global que busca equilibrar el acceso a la tecnología con la necesidad de preservar espacios de aprendizaje más saludables y libres de distracciones.
Aunque el debate continúa entre quienes defienden una educación digital y quienes promueven mayores restricciones, los resultados observados en Europa indican que la presencia constante de pantallas no siempre favorece el aprendizaje.
Para miles de estudiantes peruanos, el verdadero desafío será adaptarse a una nueva realidad educativa donde la interacción humana, la concentración y la convivencia vuelvan a ocupar el centro de la experiencia escolar.
La pregunta que hoy se hacen los especialistas es la misma que ya se debate en Europa: si los beneficios de restringir los celulares han sido evidentes en las escuelas, ¿debería el siguiente paso ser regular también el acceso de los menores a las redes sociales?



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