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Donald Trump plantea designar al Perú como aliado estratégico fuera de la OTAN y genera debate internacional

Las recientes declaraciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, han colocado nuevamente al Perú en el centro del escenario geopolítico regional. Trump manifestó su intención de designar al Perú como aliado estratégico fuera de la OTAN, destacando coincidencias clave entre ambos países, como la seguridad regional, la lucha contra el crimen organizado y el combate al narcotráfico, problemáticas que afectan de manera directa a toda América Latina.

En ese marco, se confirmó que personal militar estadounidense permanecerá en territorio peruano desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026. La presencia de tropas extranjeras, según se ha explicado, estará orientada a labores de apoyo administrativo, logístico y de seguridad, además de actividades de entrenamiento conjunto con las Fuerzas Armadas del Perú.

Esta cooperación no es un hecho aislado. En el año 2024, durante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) realizado en el Perú, se autorizó el ingreso de alrededor de 600 militares estadounidenses para brindar apoyo en temas de seguridad y logística. Un escenario similar ya se había registrado en 2023, cuando efectivos norteamericanos arribaron al país para realizar entrenamientos especializados en distintas regiones.

El Congreso de la República precisó que el personal militar de Estados Unidos contará con equipamiento que incluye fusiles, pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, morteros y otros implementos de guerra, los cuales serán utilizados exclusivamente en ejercicios y capacitaciones conjuntas. Estas actividades se desarrollarán en ciudades como Lima, Callao, Iquitos, Pucusana y Puerto Maldonado, así como en regiones estratégicas como Loreto, San Martín, Huánuco, Ucayali, Pasco, Junín, Cusco, Ayacucho y Apurímac.

Sin embargo, la decisión no ha sido bien recibida en todos los sectores a nivel internacional. Desde Caracas, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha interpretado esta cooperación como una señal de que el Perú estaría facilitando la presencia estadounidense con fines estratégicos en la región. Según su postura, esto convertiría al territorio peruano en un punto clave para eventuales acciones políticas, económicas o militares contra Venezuela, país al que Lima ha señalado reiteradamente como un foco de narcoterrorismo y desestabilización regional.

Estas tensiones elevan el debate sobre el rol del Perú en la política internacional y su relación con Estados Unidos, al tiempo que plantean interrogantes sobre el impacto de esta alianza en el equilibrio geopolítico sudamericano. Mientras tanto, el Gobierno peruano sostiene que la cooperación militar responde exclusivamente a objetivos de seguridad y fortalecimiento institucional, en un contexto regional cada vez más complejo.

✉️ Alfredo Rosell G.

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