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Max Lora, el orgullo del Rímac: Cristal quiere blindar a su joya antes del salto al exterior

En el barrio del Rímac hay un nombre que hoy se pronuncia con orgullo, ilusión y también un poco de nerviosismo: Maxloren “Max” Lora. El joven extremo de Sporting Cristal se ha convertido en una de las grandes revelaciones del equipo celeste gracias a su rendimiento sostenido esta temporada y la anterior, lo que ya despertó el interés de clubes del extranjero.

Pero en La Florida tienen claro que no quieren perder a su canterano tan fácilmente.

Conversación pendiente para asegurar su futuro

Según pudo conocerse, Sporting Cristal sostendrá en los próximos días una reunión clave con el futbolista para ampliar su contrato, el cual actualmente vence a fin de año. La intención del club es evitar que el jugador quede libre y proteger su patrimonio deportivo y económico.

La directiva rimense buscaría extender el vínculo hasta el 2029, con una mejora salarial cercana al 30% y una cláusula de salida que rondaría el millón 800 mil dólares. Aunque los representantes del jugador todavía deben dar el visto bueno, dentro del club hay optimismo en que el acuerdo llegará a buen puerto.

El sueño celeste antes de partir

Pese al interés de empresarios y clubes que ya lo siguen de cerca para colocarlo en ligas del exterior, Max Lora no tiene apuro por irse. Formado en casa, hincha de Sporting Cristal desde niño y profundamente identificado con la camiseta celeste, el extremo quiere dejar huella antes de dar el salto internacional.

Su prioridad hoy es clara: salir campeón con Cristal y realizar una gran campaña en la Copa Libertadores, objetivos que además podrían elevar aún más su valor en el mercado.

En el entorno del jugador reconocen que una buena temporada continental podría ser el impulso definitivo para dar el salto a una liga más competitiva, pero siempre desde una posición favorable tanto para él como para la institución que lo formó.

El Rímac se ilusiona

Los vecinos del Rímac y la hinchada celeste ven en Lora a un jugador distinto, de esos que conectan con la tribuna por su entrega, velocidad y atrevimiento. No es solo una promesa: es una realidad que hoy sostiene buena parte del juego ofensivo rimense.

Mientras otros clubes preparan ofertas, en La Florida trabajan para retenerlo el mayor tiempo posible. Porque saben que, más allá de números y contratos, Max Lora representa identidad.

Y en Sporting Cristal, cuando un jugador siente amor por la camiseta, la historia siempre tiene un capítulo más por escribir.
✉️ Alfredo Rosell G.

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